Ojo con las prisas: lo que va justo rebota
Si una pieza casi no te cabe y llegas demasiado rápido, sale despedida. Mira lo que tienes delante y frena un poco.

Ir siempre a tope ya no sale gratis. Si una pieza va justa de tamaño y llegas demasiado rápido, no entra: rebota y sale despedida.
Cuanto más justa, más despacio
Lo que te sobra de sitio entra a cualquier velocidad. Lo que casi no te cabe pide acercarse con calma.

La pieza no se pierde: se queda donde aterriza, y puedes volver a por ella.
